Voy a confesarte algo. Nunca supe cómo mantener un cabello perfecto hasta que me convertí en mamá. Digamos que una vez que tienes a tu niño en tus brazos, tu vida da un giro y con ella tu rutina de belleza. Esas largas horas secándome el pelo o inventando con nuevas tinturas quedaron atrás (pero es necesario para consentirte un poquito) y desde entonces me volví la reina de los trucos. ¿Y sabes qué? ¡No es tan difícil como parece!

Mi mamá me adentró en el mundo de la belleza sin pensarlo. Hoy en día la recuerdo como mi icono, mi ejemplo –más que todo porque ahora entiendo que su secreto era no complicarse. Como mamá, la practicidad tiene que ser tu as bajo la manga, ¡no olvides que la creatividad entra mucho en juego! Acá te muestro mis seis “reglas” infalibles para conseguir una melena impactante aunque tu día incluya cambios constantes de pañales, biberones e incontables canciones de cuna. Mamis del mundo, ¡sí se puede!

-Prepara: Si planeas secarte el cabello, hacerte ondas o incluso definir tu flequillo, siempre debes “preparar el terreno” con productos que te ayuden a que el estilo sea más duradero. Suena como un paso extra, pero créeme que lo vale. Mejor eso a que tu peinado se destruya en segundos.

-Protege: La humedad es el principal enemigo de las madres, ¡aún más si vives en zonas calurosas! Enfréntalo con unas gotitas de suero en las puntas y en las áreas propensas a la electricidad (en mi cabello, es en la parte de enfrente). No le temas a los aceites, el truco está en usar la más mínima cantidad posible, frotarlo en tus manos y aplicar.

-Mima: Así como tú necesitas un “me-time”, tu melena también pide a gritos cariño. Cuando sé que no voy a salir de casa en todo el día, me unto una mascarilla casera que hidrate y nutra las fibras del cabello, lo dejo por horas y lo enjuago cuando mi niño se acuesta a dormir. ¡La diferencia es increíble!

-Mantenlo: Luego de alisarme el cabello, sigo uno de los trucos más preciados de mi mamá– el fijador. No te asustes, que los productos de ahora no te dan el acabado acartonado de los de antes. Además que yo tengo un secreto. Rocía la laca en tus manos o en tu cepillo y peina como de costumbre. Mantendrá tu estilo intacto sin el toque de los ochenta.

-Preserva: Me encanta pintarme el pelo. De hecho diría que cada etapa de mi vida ha significado un color nuevo, pero con la llegada de mi bebé, la adicción se tuvo que controlar. Cada semana me hago un “gloss” que refresca el tono sin resecar las puntas. ¡Perfecto para sentirte renovada en minutos!

-Y cuando todo falla… ¡Ve a la playa! Bueno, no literalmente. Las ondas playeras siguen de moda porque son fáciles de lograr y es un peinado que le va a todo el mundo, sin importar que tengas el cabello liso o rizado. Asegúrate de utilizar lociones o aguas con salir para que el efecto se consiga rápidamente. Mi favorito es el Beach Blonde Sea Waves Sea Salt Spray, de John Frieda.

Parte de nuestro especial del mes de las madres, Mamá de Fiesta. Esta historia es patrocinada por John Frieda y las opiniones son  propias del autor.

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