¿Cuántas mujeres no han soñado con una vida glamorosa? Así es el día a día de Irma Martínez, asesora de imagen, estilista de las estrellas y portavoz del programa de P&G “Pruébalo y Te Encantará”. La colombiana, quien mantiene los pies bien puestos sobre la tierra, sabe que el éxito como mamá y esposa es tan o más importante que los reconocimientos en su trabajo. Conoce cómo encuentra el balance entre los diferentes roles que juega y los ejemplos que debemos tomar de las “mamás famosas”.

 Irma Martinez

Mi rutina de belleza no toma más de cinco minutos. Lo mío no es complicado: no me gusta atiborrarme de cosméticos. Para trabajar me gusta estar fresca. Uso productos rápidos, por ejemplo, el BB Cream de Olay porque me humecta y me da un poquito de color sin sentirme acartonada. No utilizo base porque me parece que es muy fuerte, sobre todo en Miami donde el clima se convierte en una pesadilla… ¡después de un rato estás toda pegajosa! Siento que muchas mujeres, luego de pasar los 40, siguen ese ejemplo de usar toneladas de maquillaje para tapar arruguitas o manchas. En mi opinión, mientras más maquillaje te pones, mayor te ves. Lo que me gusta de los productos ligeros (como el BB Cream) es que te dan ese poquito de glow y te ves más juvenil.

Me encanta la máscara de Covergirl. Es económica y sólo con dos o tres capas ya te quedan unas pestañas coquetísimas. Termino con un labial ligero como el Smoochies, también de Covergirl, que me hidrata los labios. Sufro de labios secos porque no tomo suficiente agua… ese es mi problema que trato de superar todos los días. No mantengo trucos complicados, para mí natural es la regla. Ya cuando voy a un evento la cosa cambia… ¡la idea es verse glamorosa!

Un no en moda o en belleza es dormirse con el maquillaje. Yo a veces hago el esfuerzo de pararme de la cama después que me acosté porque me siento culpable. La piel necesita recuperarse y respirar durante la noche –cuando tienes la piel limpia, se están regenerando todas tus células. Para hacerlo más fácil, yo llevo toallitas faciales Olay Fresh Effects en el carro y me voy desmaquillando cuando vengo de regreso a mi casa… ahí es cuando le digo a mi esposo “disfruta porque ya casi se acaba Cenicienta”. Si eres como yo, y te da pereza, busca soluciones prácticas que limpien e hidraten en un solo paso.

Las mamás de hoy en día tratamos de hacer tantas cosas… las 24 horas no nos dan. Soy empresaria, soy mamá, soy esposa… por eso mi rutina tiene que ser cómoda y práctica. Y no puedo olvidarme de mi “ritual”. Todas las noches antes de acostarme, me meto en mi tina con burbujas, aceite, prendo velas y una copita de vino tinto y me quedo ahí por un buen rato… ese es mi desconecte del día a mi cama.

Definitivamente, ser mamá a tiempo completo sin perder el estilo es posible. ¿Por qué? Porque igual tienes que arreglarte, igual tienes que vestirte, igual te toca ponerte una sudadera que una falda tipo lápiz… te toma el mismo tiempo. Todo es cuestión de ponerle atención. ¡A mí me pasa! A veces me digo, “¡ay Dios mío, salí como una loca!”, porque voy tarde o estoy distraída y me pongo lo primero que veo… luego el resto del día me siento incómoda. Cuando tú estás bien vestida, exudas esa confianza y esa comodidad para saber que puedes lograr lo que quieras. Todo se reduce a dedicarte un momentico. El consejo que yo les doy a las mujeres ocupadas es que, de pronto el sábado, utiliza 15 minutos o media hora para ver que tienes en tu closet y escoge lo que te pondrías la semana siguiente. Si yo sé que voy a tener una semana agitada, aparto mi “pinta” de lunes a viernes. Si planificas un poquito la vida se te hace mucho más fácil.

La maternidad me ha enseñado que puedes querer a una persona mucho más que cualquier cosa y más que a ti misma. Para mí, mis hijos son mi vida y son mi prioridad. Ser mi propia jefa ha sido una bendición ya que, a pesar de los compromisos, mi horario para compartir en familia es más flexible. Me encanta que ahora todas las actividades del colegio las envían por email y eso me ayuda a planificar mis días alrededor de mis hijos, así no pierdo esos momentos como los juegos de básquet de mi hijo Alejandro, de 17 años, o los conciertos de mi hija Andrea, de 20 años. Claro que, como mamá, no puedo estar en todo y me siento un poco culpable. Una vez escuché una entrevista con Cindy Crawford donde su mamá le dio este consejo: “nunca te culpes si no puedes ser una súper mamá”. Ha sido mi lema y siempre trato de ser lo mejor para ellos.

Tengo la suerte de trabajar con muchas mamás que son bastante modernas. Por ejemplo, Thalía, que es mamá de dos niños chiquitos y tú la ves en el parque o en la playa toda arreglada, siempre cuidándose del sol, con unos tenis lindos, corriendo y jugando con ellos. Gloria Estefan, que cada vez que viajaba su hija pequeña iba con ella. Sofía Vergara, que desde que yo la conozco andaba con ese niñito para arriba y para abajo. Es una mamá excepcional y por mucho que la ves que es una mujer famosa, su hijo ha sido su prioridad número uno. Giselle Blondet, tiene tres hijos y se ve súper juvenil, Chiqui Delgado con sus dos hijas y es fenomenal como madre.

La verdad es que yo admiro a todas estas personas porque estoy con ellas día a día, trabajando duro y cuando llegan a la casa son igual que yo. Apuradas, cocinando, arreglando la casa… Olga Tañon es así. Todas las mañanas, ella les prepara en desayuno a sus hijos para que se lo lleven a la escuela. Es increíble estar en su casa y verla como una mujer normal. Cuando las conoces te puedes identificar con ellas y te das cuenta de que son como tú y como yo. Son relajadas, son amas de casa… sólo que son personas públicas, pero en su casa son mamás. A veces llegas a visitarlas y las encuentras en pijamas, haciendo la lista del mercado, las ves haciendo tareas o pintando dibujos con sus niños. Son buenas mamás como cualquiera de nosotras pero que saben dividir su tiempo entre el trabajo y el hogar. ¡Unas role model, por supuesto!

Irma utiliza:

Irma fue fotografiada en Abril de 2014 durante la conferencia de Hispanicize, en Miami.

 

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