Pocos saben que detrás del éxito y la belleza de Ximena Córdoba, presentadora de El Gordo y La Flaca, existe una increíble historia de superación. La colombiana, quien se convirtió en madre soltera en plena adolescencia, sabe que Dios nunca olvida a los luchadores, recompensándola con un regalo maravilloso: su hijo Samuel, ahora de 20 años de edad.

XimenaCórdoba

Siempre me limpio la cara todas las noches sin dejar rastro de maquillaje o impurezas, así la piel descansa. También, a diario, utilizo bloqueador solar en el rostro… ¡Eso es sagrado! Si de alimentación se trata, como de todo. Pero, durante la semana, trato de comer lo más saludable posible. En el fin de semana sí me gusta pecar comiéndome lo que se me antoja. Hago crossfit de lunes a viernes, antes de ir al trabajo.

Mi faceta como madre va primero. El trabajo es pasajero. Los hijos son para siempre y es nuestra mayor responsabilidad. Si de algo me siento orgullosa es de la mamá que soy. Veo a mi hijo y siento que en él está el reflejo de lo mejor de mí; de mi más grande esfuerzo y el verlo feliz, tan grande y realizado, es un logro.

Ximena y Samuel

Convertirme en madre a los 16 años fue muy duro. Me tocó enfrentar la vida sola y con muchas responsabilidades. Pero no hay amor más puro que el que uno siente por un hijo, ¡amarlos es lo más fácil! Lo difícil es verlos lastimados, porque uno no quiere que ellos sufran por nada. En lo personal, temo no estar junto a él. ¡Para mí, sería el dolor más grande!

Samuel me ha enseñado muchas cosas… Él es un ser especial. Una de sus tantas virtudes es escuchar, comprender y dar una palabra de aliento. Es muy maduro y tiene un gran corazón. Además es mi fanático número uno. A cada rato me dice que está orgulloso de mi y que voy a llegar muy lejos. Eso me alienta a seguir adelante con mis sueños.

De mi mamá, aprendí a ser luchadora, perseverante, a no dejarme vencer por más terribles que sean las circunstancias. Y quizá por eso le inculcó a Samuel que esté cerca de Dios, porque sin Dios nada podemos hacer. Eso es algo que le repito. La fe es la mejor herencia que le puedo dejar.

En lo profesional, en mi carrera, ¡no hay límite! Dios siempre me sorprende con algo en el camino. Quiero escribir un libro dirigido a las mujeres y los adolescentes. Estoy segura que mi historia de vida será de motivación para aquellos que piensan que las cosas son inalcanzables, solo por el simple hecho de ser madres solteras, jóvenes y sin recursos. ¡Todo es posible y yo soy muestra de eso!

Entrevista realizada en Junio de 2016. Fotos cortesía de Ximena Córdoba/RodrigoVarela, redes sociales, XimenaCordoba.com y Univision.com.

Comentarios