Al convertirte en mamá, comienzas a enfrentarte a una serie de retos que te ponen a prueba a diario. Uno de los más temidos es tener que manejar de manera efectiva las pataletas o mal comportamiento de nuestros hijos. Para lograrlo debes empezar por reconocer que reaccionar de manera exagerada o violenta, solo hará que luego te arrepientas. Por eso, te contamos las maneras más efectivas de mantener la calma cuando tus hijos se portan mal. ¡Vale la pena intentarlo, mamá!

Tómate unos segundos antes de reaccionar

Cuando descubres que tu hijo ha hecho una travesura puede ser difícil mantener la calma. El primer impulso es reaccionar drenando nuestro descontento con actitudes de las que muy probablemente estarás arrepentida unos minutos después. Lo recomendable es que al encontrarte con la situación y sobretodo si tu hijo es muy pequeño, te apartes unos segundos a otra habitación, trates de relajarte, y visualices el último momento bonito que pasaste con tu pequeño. Ten en cuenta que es solo un niño y tu misión es enseñarle.

No es nada personal

Aunque por momentos pienses que la actitud de tus hijos esta especialmente diseñada para sacarte de tus casillas, considera que ellos, al igual que tu, experimentan momentos de fastidio, cansancio, hambre, y mal humor, así que su comportamiento puede ser simplemente el reflejo de estas emociones, o su manera de llamar tu atención. Al tomarlo de esta manera, entenderás que no es nada personal en tu contra y podrás ahorrar una rabieta que no vale la pena.

Aprende a conocer sus emociones

Generalmente cuando un niño reacciona de manera grosera públicamente, además de avergonzarnos e incomodarnos por el que dirán intentamos apaciguar la situación con estrategias poco efectivas a largo plazo como amenazas de castigos, que probablemente ni siquiera cumplirás. En lugar de caer en esto, asegúrate de preguntarle si tiene algo que decir y darle chance de que se exprese, así estarás propiciando un ambiente pacífico. Además será un excelente ejemplo de la importancia de enfrentar los problemas y expresar las emociones, en lugar de reprimirlas.

Jamás te olvides de ti misma

Entendemos que con tantas ocupaciones y responsabilidad sobre nuestros hombros, especialmente la de la crianza de los hijos, existen días en los que sobrellevarlos puede convertirse en una tarea incluso más desafiante. ¿Has pensado que probablemente lo que necesites sea un momento de relax? Encuentra un poco de tiempo para ejercitarte, reunirte con amigas, recibir un masaje relajante o tomar una clase de yoga. Nunca debes olvidar que al sentirte bien física y emocionalmente, estás haciéndote un favor a ti y a tu entorno.

Reporte por Eluz Vilchez.

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